Geschaeftsperson arbeitet an KI-gestuetzter Unternehmensstrategie
31.03.2026

Tendencias empresariales 2026: cómo las empresas moldean la próxima fase de IA

11 min de lectura

El 88 % de las empresas en todo el mundo utiliza inteligencia artificial (IA) en al menos una función empresarial. En Alemania, la tasa de adopción se ha duplicado en un año, pasando del 20 % al 41 %. Al mismo tiempo, solo una pequeña minoría logra un valor empresarial medible. En 2026 se decidirá quién transforma la IA de un experimento a una infraestructura empresarial.

Lo más importante en breve

  • Adopción duplicada: El 41 por ciento de las empresas alemanas con al menos 20 empleados ya utiliza inteligencia artificial de forma activa, frente al 17 por ciento del año anterior (Bitkom, 2026).
  • Huérfano en valor añadido: Solo el 5 por ciento de las empresas a nivel mundial se consideran líderes en IA, logrando un crecimiento de ingresos dos veces superior (BCG, septiembre de 2025).
  • La IA agente llega: El 62 por ciento de las empresas ya experimenta con agentes de IA, y el 23 por ciento los está escalando (McKinsey, noviembre de 2025).
  • Aplicación del Acta Europea sobre IA: El 2 de agosto de 2026 entrarán en vigor obligaciones vinculantes para sistemas de IA de alto riesgo en decisiones de personal, concesión de créditos y educación.
  • Récord de inversión: Se prevé que los gastos mundiales en IA alcancen los 2.520 mil millones de dólares estadounidenses en 2026, un aumento del 68 por ciento respecto a 2025 (Gartner, enero de 2026).

La brecha de adopción se reduce, pero no así la brecha de creación de valor

Las cifras ofrecen un panorama paradójico. Por un lado, según el estudio de McKinsey «State of AI» de noviembre de 2025, en conjunto el 88 % de las empresas a nivel mundial ya utiliza inteligencia artificial (IA) en al menos una función empresarial. Esto representa un aumento de diez puntos porcentuales respecto al año anterior. El estudio se basa en una encuesta realizada a 1.993 participantes de 105 países.

En Alemania, el informe de Bitkom de primavera de 2026 revela una evolución aún más acelerada: el 41 % de las empresas con al menos 20 empleados ya aplica IA activamente. Un año antes, este porcentaje era del 17 %. Otro 48 % planea o está analizando su implementación. Solo el 11 % afirma que la IA no es un tema para ellos. A modo de comparación, la Oficina Federal de Estadística había registrado a finales de 2024 una tasa del 20 %.

Por otro lado, únicamente el 39 % de las empresas a nivel global reporta un impacto medible en su EBIT gracias a la IA. De ellas, la mayoría registra mejoras de resultados inferiores al cinco por ciento. Apenas el 6 % pertenece, según McKinsey, a los denominados «high performers», empresas que extraen sistemáticamente valor de la IA. Casi dos terceras partes de las compañías aún no han comenzado a escalar la IA en toda la organización.

Adopción en Alemania
41 %
de las empresas utilizan IA (2025: 17 %)
Valor empresarial medible
6 %
son «high performers» con aprovechamiento sistemático de la IA

Fuentes: Bitkom, 2026 / McKinsey State of AI, noviembre de 2025

BCG llega a conclusiones similares en un estudio realizado con 1.250 ejecutivos de nueve sectores diferentes: el 5 % de las empresas que BCG clasifica como «empresas preparadas para el futuro» logra un crecimiento de ingresos dos veces mayor y un 40 % más de ahorros de costes en los ámbitos donde aplican IA. Estos líderes prevén inversiones en IA más del doble de elevadas que el resto. La distancia entre ambos grupos aumenta, no disminuye.

Para las pequeñas y medianas empresas (SME), esto significa que ya no basta con introducir herramientas de IA. En 2026, el reto consiste en integrar la IA en los procesos, estructuras de decisión y modelos de negocio. Quien trate la IA como un proyecto aislado del departamento de tecnología pierde terreno frente a un número creciente de competidores que entienden la IA como un elemento central de su estrategia.

Los agentes de IA se convierten en estándar operativo

El mayor avance tecnológico en 2026 son los agentes de inteligencia artificial: sistemas autónomos capaces de planificar, ejecutar y aprender de forma independiente a partir de tareas y resultados. A diferencia de los chatbots, que responden a solicitudes puntuales, los agentes de IA persiguen activamente objetivos definidos mediante una secuencia de pasos. Utilizan herramientas externas, toman decisiones intermedias y ajustan su estrategia cuando cambian las condiciones del entorno.

Según McKinsey, ya el 62 % de las empresas encuestadas están experimentando con agentes de IA. Un 23 % ya ha escalado al menos un sistema basado en agentes en partes de su negocio. Los grandes proveedores de plataformas impulsan este desarrollo: Salesforce ha cerrado más de 18.000 acuerdos desde octubre de 2024 con Agentforce. Microsoft Copilot Studio es utilizado por más de 230.000 organizaciones en todo el mundo.

SAP informa que el 67 % de todos los pedidos en la nube durante el cuarto trimestre de 2025 incluían componentes de Business AI. Joule, el asistente de IA de SAP, ya está integrado en más del 80 % de las funciones más utilizadas y cuenta con más de 2.400 habilidades predefinidas. La adopción de Joule se multiplicó por nueve en 2025, lo que muestra lo rápido que los agentes de IA pasan de ser un tema de nicho al uso generalizado.

BCG estima que el peso de los agentes de IA en el valor total generado por aplicaciones analíticas y operativas de inteligencia artificial ya alcanza el 17 %. Se prevé que esta cifra crezca hasta el 29 % para 2028. Para las pymes esto significa concretamente: quien modernice hoy sus sistemas ERP, CRM o HR debe considerar desde el inicio las capacidades de agente de las plataformas. Integrarlas posteriormente resultará más costoso que planificarlas desde el principio.

Satya Nadella subrayó en el Foro Económico Mundial de Davos 2026 la necesidad de distinguir entre «espectáculo y sustancia». La IA debe ofrecer resultados medibles, no solo demostraciones impresionantes.
Satya Nadella, consejero delegado de Microsoft, Davos 2026 (texto según sentido)

2.520 billones de dólares: la carrera inversora se acelera

Según Gartner, los gastos mundiales en inteligencia artificial alcanzarán aproximadamente 2.520 billones de dólares estadounidenses en 2026. En 2025, esta cifra ascendía a 1.500 billones. Solo el gasto en inteligencia artificial generativa crece un 80,8 por ciento. En 2026, los centros de datos absorberán más de 650.000 millones de dólares, lo que supone un aumento del 31,7 por ciento respecto al año anterior.

IDC pronostica que las empresas de todo el mundo invertirán anualmente 632.000 millones de dólares en soluciones de IA para 2028, partiendo de los 307.000 millones del año 2025. La mayor parte de esta inversión ya no se destina a proyectos piloto, sino a sistemas productivos: integración en ERP, automatización de procesos y apoyo a decisiones basadas en datos.

Para las pequeñas y medianas empresas esto tiene dos consecuencias. Primero, las funciones de IA se están convirtiendo en algo habitual en software estándar como SAP, Salesforce y Microsoft 365. Las empresas ya no necesitan entrenar sus propios modelos; deben saber aprovechar correctamente las funciones de IA incluidas en sus herramientas actuales. Segundo, aumentan los costes de oportunidad para aquellas empresas que se quedan atrás. Si los competidores calculan ofertas más rápido, gestionan cadenas de suministro con mayor precisión y responden automáticamente a consultas de clientes, mantenerse inactivos se convierte en la opción más cara.

2.520 billones $
Gastos mundiales en IA en 2026 (2025: 1.500 billones $)
Fuente: Gartner, enero de 2026

Acta de IA de la UE: La regulación se vuelve concreta

El 2 de agosto de 2026 entrarán en vigor los requisitos para los sistemas de inteligencia artificial de alto riesgo según el anexo III del Acta de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (EU AI Act). Afectará al uso de la IA en decisiones de personal, concesión de créditos, educación y aplicación de la ley. Las empresas deberán establecer sistemas de gestión de riesgos, mantener documentación técnica, cumplir obligaciones de transparencia y garantizar una supervisión humana.

Un estudio de Bitkom revela que el 77 % de las empresas alemanas que utilizan inteligencia artificial perciben una mejora en su posición competitiva. Al mismo tiempo, un 53 % señala incertidumbres jurídicas y el Acta de IA de la UE como los mayores obstáculos. Además, falta conocimiento técnico especializado (53 %) y recursos humanos (51 %). Así pues, los tres principales impedimentos no son de índole técnica, sino organizativa.

Consultores especializados en cumplimiento normativo estiman que los costes iniciales de adaptación para pymes oscilarán entre 500.000 y dos millones de dólares estadounidenses, a los que hay que sumar gastos anuales recurrentes de magnitud similar. La carga real dependerá del número de sistemas de alto riesgo que gestione una empresa y del grado de avance de su documentación existente.

No es motivo para el pánico, pero sí para actuar. Quien ahora introduzca nuevos sistemas de IA o modernice los ya existentes, debe tener en cuenta desde el principio los requisitos de cumplimiento normativo. Adaptarlos posteriormente en agosto de 2026 resultará considerablemente más costoso que integrarlos desde la fase de implementación.

Ejemplo práctico: cómo TRUMPF integra la IA en la producción

El fabricante de máquinas con sede en Ditzingen, TRUMPF, muestra cómo puede concretarse la integración de inteligencia artificial (IA) en las pequeñas y medianas empresas. En febrero de 2025, la empresa creó un centro interno de IA y, en abril del mismo año, lanzó el «Asistente de corte». Este sistema analiza los bordes de corte láser mediante un escáner móvil y, tras aproximadamente cinco ciclos de iteración, propone parámetros de corte optimizados. El operario no necesita conocimientos de programación.

Al mismo tiempo, TRUMPF apuesta por el monitorización remota, con una ganancia de eficiencia prevista del 20 % en el funcionamiento de las máquinas. La estrategia responde a un patrón claro: nada de proyectos espectaculares tipo «salto a la luna», sino una integración progresiva en los procesos productivos existentes con beneficios medibles. El centro de IA agrupa las distintas iniciativas y garantiza que las experiencias obtenidas en un área se transfieran sistemáticamente a otras.

Este enfoque está respaldado por datos que trascienden los sectores. Según un estudio de Maximal-Digital, alrededor de un tercio de las pymes alemanas ya utiliza IA, y casi una cuarta parte se encuentra en fase de pilotaje. El 73 % emplea IA generativa, el 12 % IA predictiva y el 10 % ya utiliza primeros agentes de IA. Esta variedad demuestra que no existe un único caso de uso para la IA. Lo decisivo es comenzar allí donde el problema sea más acuciante.

Cualificación: El cuello de botella subestimado

Según el informe Future of Jobs 2025 del Foro Económico Mundial, para 2030 se crearán 170 millones de nuevos puestos de trabajo en todo el mundo y desaparecerán 92 millones. Esto supone un aumento neto de 78 millones de empleos. Sin embargo, 59 de cada 100 trabajadores necesitarán una requalificación o formación continua. Ya el 77 por ciento de las empresas planean programas al respecto. Los requisitos de cualificación en profesiones expuestas a la inteligencia artificial (IA) están cambiando un 66 por ciento más rápido que en los empleos menos afectados.

PwC aporta la perspectiva económica: en sectores con alta penetración de IA, el crecimiento de la productividad entre 2018 y 2024 ha sido casi cuatro veces superior al registrado entre 2018 y 2022, concretamente del 27 frente al 7 por ciento. Los empleados con competencias en IA ganan globalmente un 56 por ciento más que colegas comparables sin habilidades en IA. Este recargo se ha más que duplicado en apenas un año, al pasar del 25 al 56 por ciento. El análisis se basa en cerca de mil millones de ofertas de empleo procedentes de 24 países.

Para las pequeñas y medianas empresas esto significa que la competencia en IA no es un complemento deseable solo para el departamento de tecnología, sino un factor estratégico de competitividad. Quien quiera retener y atraer talento debe convertir la formación en IA en una responsabilidad directiva. Y no solo se aplica a desarrolladores y científicos de datos, sino a todos los perfiles que trabajen con decisiones basadas en datos: compras, ventas, controlling, recursos humanos.

Conclusión: Tres prioridades para 2026

La próxima fase de la inteligencia artificial ya no es una cuestión tecnológica, sino empresarial. Los datos son claros: la simple adopción no basta. La diferenciación radica en la integración sistemática. Tres prioridades para los directivos de pymes:

Primero: integrar agentes de IA en los sistemas existentes. SAP Joule, Salesforce Agentforce y Microsoft Copilot ofrecen la infraestructura necesaria. El verdadero valor añadido está en la configuración y el rediseño de procesos, no en desarrollar modelos propios. Ya el 67 por ciento de los pedidos de SAP Cloud incluyen Business-AI. Quien ignore esto pagará por funciones que no utiliza.

Segundo: incorporar ahora el Acta Europea sobre IA en los proyectos en curso. Agosto de 2026 está a solo cinco meses. Las empresas que utilicen sistemas de IA de alto riesgo necesitarán sistemas de gestión de riesgos, documentación completa y estructuras de supervisión. El coste de adaptaciones posteriores superará con creces el de una integración temprana.

Tercero: consolidar la cualificación como responsabilidad directiva. Hasta el 59 por ciento de la plantilla necesitará nuevas competencias para 2030. Los empleados con habilidades en IA ganan un 56 por ciento más. Quien no impulse activamente esta transformación perderá productividad y talento al mismo tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Cuál será la tasa de adopción de IA en las empresas alemanas en 2026?

El 41 por ciento de las empresas con al menos 20 empleados ya utiliza inteligencia artificial activamente. Otro 48 por ciento planea o está analizando su implementación. Solo un 11 por ciento afirma que la IA no es un tema para ellos. Estos datos proceden del estudio de Bitkom 2026, basado en una encuesta realizada a 604 empresas entre las semanas 2 y 6 del año 2026.

¿Qué son los agentes de IA y por qué son relevantes para las empresas?

Los agentes de IA son sistemas autónomos capaces de planificar, ejecutar tareas y aprender de los resultados por sí mismos. Persiguen objetivos definidos activamente mediante múltiples pasos. Plataformas como SAP Joule, Salesforce Agentforce y Microsoft Copilot están integrando estas capacidades en software empresarial estándar. Según McKinsey, el 62 por ciento de las empresas ya está experimentando con esta tecnología.

¿Cuándo entrarán en vigor las obligaciones para sistemas de IA de alto riesgo según la Ley de IA de la UE?

El 2 de agosto de 2026 comenzarán a aplicarse los requisitos para sistemas de IA de alto riesgo contemplados en el Anexo III. Afectan a aplicaciones de IA en decisiones de personal, concesión de créditos, educación y aplicación de la ley. Las empresas deberán demostrar la existencia de sistemas de gestión de riesgos, documentación técnica, obligaciones de transparencia y supervisión humana.

¿Cuánto cuesta cumplir con la Ley de IA de la UE para las pymes?

Consultores especializados estiman que los costes iniciales oscilan entre 500.000 y dos millones de dólares estadounidenses, a los que hay que sumar gastos anuales recurrentes de magnitud similar. El coste real dependerá del número de sistemas de alto riesgo y del estado actual de la documentación existente.

¿Cómo pueden las pymes aprovechar la IA sin desarrollar sus propios modelos?

Las mayores oportunidades están en utilizar funciones de IA integradas en software ya existente. SAP, Salesforce y Microsoft están incorporando agentes de IA directamente en sus plataformas. Mediante configuración e ingeniería de prompts se pueden obtener beneficios concretos. TRUMPF demuestra con su «Cutting Assistant» que incluso soluciones de IA cercanas a la producción pueden usarse sin conocimientos de programación.

¿Qué sectores se benefician más de la IA?

Según el PwC AI Jobs Barometer 2025, el crecimiento de productividad en sectores intensivos en IA es casi cuatro veces superior al promedio. Destacan especialmente servicios financieros, fabricación, logística y sector sanitario. El recargo salarial para empleados con competencias en IA alcanza el 56 por ciento.

¿Cuánto invierte el mundo en inteligencia artificial?

Según Gartner, los gastos mundiales en IA alcanzarán aproximadamente 2.520 mil millones de dólares estadounidenses en 2026, frente a 1.500 mil millones el año anterior. Sólo los gastos en IA generativa crecen un 80,8 por ciento. IDC pronostica que para 2028 se invertirán anualmente 632 mil millones de dólares en soluciones de IA, partiendo de 307 mil millones en 2025.

Imagen de portada: Pexels / Pavel Danilyuk

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