ePA en el hospital: solo el 40 % la está probando, y a partir de abril amenazan sanciones
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Se han creado 75 millones de historias clínicas electrónicas (ePA). Sin embargo, menos del 4 % de los asegurados las utilizan activamente. En los hospitales, tan solo una de cada cuatro instituciones ha iniciado su fase piloto. Al mismo tiempo, a partir de 2026 se aplicarán descuentos por digitalización de hasta el 2 % por caso facturado. La ePA es el mayor proyecto de digitalización del sistema sanitario alemán – y está estancado.
Lo más importante
- 75 millones de ePA creadas, menos del 4 % utilizadas: La tasa de opt-out es únicamente del 5 %, pero casi nadie abre su historia clínica (borncity, AOK, KZV BW, 2026).
- El 40 % de los hospitales en fase piloto: Esto suena a progreso – en septiembre de 2025 eran solo el 7 %. Pero el 43 % prevé su implantación hospitalaria generalizada no antes del tercer trimestre de 2026 (encuesta exprés de la DKI, marzo de 2026).
- Hasta un 2 % de descuento por caso: Deben contratarse cinco servicios digitales obligatorios; de lo contrario, se aplicarán descuentos por digitalización sobre cada caso de ingreso hospitalario (§5 apartado 3h KHEntgG).
- Alemania ocupa el puesto 16 de 17: En el Índice de Salud Digital de la Fundación Bertelsmann, Alemania queda apenas por delante de Polonia. Estonia y Dinamarca demuestran cómo debe hacerse.
- Potencial de ahorro de 7 000 millones de euros: Según McKinsey, únicamente con la ePA podrían reducirse las pruebas diagnósticas duplicadas y las rupturas comunicativas. Lo que se ha conseguido hasta ahora: casi nada.
75 millones de historias clínicas, un 4 % de usuarios: La ePA en cifras
Desde el despliegue nacional en abril de 2025, todos los asegurados obligatorios en Alemania disponen automáticamente de una historia clínica electrónica (ePA), a menos que hayan manifestado expresamente su oposición. El modelo de exclusión voluntaria funciona: solo alrededor del 5 % de los asegurados han presentado objeción; en la AOK es del 4,3 %, en la Techniker Krankenkasse del 7 % y en la KKH incluso del 10 %.
El problema no radica en la creación de las historias clínicas, sino en su uso. Según datos recientes, solo entre 4,2 y 4,6 millones de asegurados han registrado una identidad sanitaria (Gesundheits-ID), aproximadamente el 6 % de los afiliados al seguro público de salud (GKV). El uso activo real es aún menor: se estima que solo el 3,6 % accede regularmente a su ePA.
Para los hospitales y los médicos de atención primaria, esto significa lo siguiente: la infraestructura existe sobre el papel, pero en la práctica no llega al día a día asistencial. Quien ingresa hoy en un hospital sigue experimentando, en la mayoría de los casos, la combinación habitual de formularios en papel, informes enviados por fax y consultas telefónicas.
El Gobierno federal ha destinado 4.300 millones de euros mediante la Ley para el Futuro de los Hospitales (KHZG) precisamente para cambiar esta situación. McKinsey estima el potencial de ahorro de la ePA en 7.000 millones de euros anuales —menos pruebas duplicadas, intercambio de datos más rápido y comunicación más eficiente entre médicos de cabecera, hospitales y especialistas—. Del total del potencial de digitalización del sector sanitario, valorado en 42.000 millones de euros anuales, hasta ahora solo se ha materializado una fracción: 1.400 millones de euros (McKinsey eHealth Monitor, 2025).
Por qué se estanca la implantación en los hospitales: actualizaciones de los SIS, personal y procesos
La encuesta exprés de la DKI de marzo de 2026, en la que participaron 489 hospitales, ofrece un panorama matizado. El 90 % de los centros encuestados ya ha iniciado la implementación técnica. El 40 % se encuentra ya en fase piloto dentro de sus procesos asistenciales, un salto notable respecto al 7 % registrado en septiembre de 2025.
Pero: el 18 % de los hospitales sigue esperando, tras el plazo obligatorio, más de cinco meses para recibir la actualización necesaria de su sistema de información hospitalaria (SIS). El 43 % prevé la implantación generalizada de la ePA en el hospital no antes del tercer trimestre de 2026. El cuello de botella no es solo técnico, sino que radica en los procesos subyacentes.
«La introducción de la ePA en el hospital es un auténtico proyecto de transformación que exige numerosas adaptaciones procedimentales y organizativas. Los hospitales no pueden limitarse a pulsar un interruptor para que funcione».
– Prof. Dra. Henriette Neumeyer, vicepresidenta del Consejo de Dirección de la DKG (comunicado de prensa de la DKG, marzo de 2026)
Los obstáculos organizativos pesan más que los técnicos. La ePA debe integrarse en los procesos existentes de admisión, definir los derechos de acceso, adaptar los conceptos de protección de datos y formar al personal sanitario. Todo ello requiere tiempo y capacidad de personal, dos recursos ya de por sí escasos en los hospitales alemanes.
Además, hay contratiempos técnicos que minan la confianza. En febrero de 2026, una alarma de detector de humo en un centro de datos de Fráncfort paralizó durante ocho horas toda la infraestructura telemática: la ePA, la receta electrónica (E-Rezept), el correo electrónico seguro para profesionales sanitarios (KIM) y el documento de resumen de alta (VSDM) quedaron inaccesibles. También en febrero, un fallo de software provocó la suspensión y el vaciado erróneo de 6 400 ePA en la AOK Baviera. En ambos casos no se perdieron datos, pero los incidentes confirmaron las dudas de los escépticos.
Y persiste un problema subestimado: la sustitución de los conectores TI. Unos 7 900 conectores TI con cifrado RSA obsoleto deben reemplazarse obligatoriamente antes de finales de 2026, ya que la renovación de los certificados no es técnicamente posible. Paralelamente, el cambio de tarjetas eHBA finaliza el 30 de junio de 2026. Para los hospitales que ni siquiera han recibido aún la actualización de su SIS, las tareas pendientes se acumulan.
Descuento por digitalización: ¿qué supondrá exactamente para los hospitales a partir de 2026?
Definición
Descuento por digitalización designa una deducción porcentual aplicable a cada caso de facturación completa o parcialmente hospitalaria, que entra en vigor cuando un hospital no contrata o implementa a tiempo determinados servicios digitales obligatorios. La base jurídica es el §5 apartado 3h KHEntgG.
A partir del 1 de enero de 2026 entrarán en vigor los descuentos para cinco servicios digitales obligatorios. Quienes no hayan podido acreditar, antes del 31 de diciembre de 2025, al menos la contratación de dichos servicios, deberán abonar un recargo en cada caso facturado:
| Servicio obligatorio | Descuento |
|---|---|
| Portales para pacientes | 0,5 % |
| Documentación digital de cuidados y tratamientos | 0,6 % |
| Sistemas clínicos de apoyo a la toma de decisiones | 0,2 % |
| Gestión digital de medicamentos | 0,4 % |
| Solicitud digital de prestaciones | 0,3 % |
| Descuento máximo total | 2,0 % |
Para un hospital de tamaño medio con 15 000 casos de ingreso hospitalario al año y un ingreso medio por caso de 5 000 euros, el descuento máximo del 2 % supone una pérdida anual de 1,5 millones de euros. Estas no son cifras teóricas: es la cantidad que pierden los hospitales que no han contratado a tiempo los cinco servicios obligatorios.
La escalada continúa: a partir de finales de 2027, al menos el 60 % de los casos hospitalarios deberán documentarse digitalmente; a partir de finales de 2028, este porcentaje ascenderá al 70 %. Quienes acrediten la contratación, pero no alcancen las tasas mínimas de utilización, serán sancionados de nuevo.
Estonia, Dinamarca, Alemania: una comparación desalentadora
En el Índice de Salud Digital de la Fundación Bertelsmann, que compara a 17 países de la OCDE, Alemania ocupa el puesto 16. Solo Polonia obtiene peores resultados. A la cabeza se sitúan Estonia y Dinamarca, que desde hace más de una década demuestran cómo debe funcionar la asistencia sanitaria digital.
En Estonia, el 99 % de la población dispone de una historia clínica electrónica y el 100 % de los médicos, hospitales y farmacias están conectados al sistema nacional ENHIS. La base es la infraestructura X-Road, que desde 2002 vincula de forma interoperable todos los sistemas informáticos públicos y privados del país.
Dinamarca alcanza casi el 100 % en recetas electrónicas y una tasa de uso superior a un tercio de la población en su portal sanitario sundhed.dk, con 1,7 millones de accesos mensuales. La conexión de médicos de cabecera y farmacias es del 100 %, y la de especialistas, del 98 %.
Lo que une a ambos países es una dirección política centralizada con objetivos vinculantes, normas claras de interoperabilidad desde el principio y un beneficio tangible para los ciudadanos. La Fundación Bertelsmann identifica cinco factores clave de éxito: gobernanza sólida, dirección centralizada frente a un mosaico federal, normas claras de interoperabilidad, una cultura positiva ante los errores y un valor añadido visible para los ciudadanos.
Alemania, en cambio, cuenta con 130 aseguradoras con distintas aplicaciones, una Gematik desgastada entre la dirección ministerial y la coordinación industrial, y 16 estados federados con estrategias propias de digitalización. El resultado: ni siquiera el ambicioso programa de financiación KHZG ha logrado superar esta fragmentación estructural. PwC estima que los hospitales deben asumir aproximadamente el 16 % de los costes de digitalización y hasta el 50-100 % de los costes operativos recurrentes (PwC, noviembre de 2023).
Qué deben hacer ahora los responsables de TI
La situación es insatisfactoria, pero no desesperada. Quien establezca ahora las prioridades adecuadas podrá evitar los descuentos y, al mismo tiempo, sentar las bases para una verdadera digitalización de la actividad hospitalaria.
1. Aclarar y elevar el estado de la actualización del SIS. El 18 % de los hospitales sigue esperando su actualización. Si el proveedor del SIS no cumple, debe documentarse por escrito, también como prueba ante los gestores de costes de que el retraso no es imputable al propio hospital.
2. Definir y poner en marcha una unidad piloto. El salto del 7 % al 40 % en la fase piloto demuestra: quien empieza, avanza. Una sola unidad es suficiente para comenzar. Lo importante no es solo que la tecnología esté disponible, sino que médicos y personal de enfermería integren la historia clínica electrónica (ePA) en su flujo de trabajo.
3. Garantizar las acreditaciones de contratación para los cinco servicios obligatorios. Los descuentos se aplican por falta de contratación, no por falta de implementación. Un contrato firmado o una orden de proyecto pueden evitar el descuento, incluso si la implementación aún está en curso.
4. Implementar un plan de formación. La encuesta de la DKI muestra claramente que el cuello de botella no está en la tecnología, sino en la organización. Las formaciones para médicos, personal de enfermería y administrativo deben realizarse al mismo tiempo que la implementación técnica, no después.
5. Mirar hacia adelante. La ePA no es un proyecto aislado de TI. Es la base del Espacio Europeo de Datos Sanitarios (EHDS), que a partir de 2029 prevé el intercambio transfronterizo de datos de pacientes. Quien construya ahora esa base posicionará a su hospital para la siguiente etapa de interconexión. Quien espere, tendrá que ponerse al día dentro de tres años bajo una presión temporal aún mayor.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la tasa de rechazo a la ePA?
De media, alrededor del 5 % de los asegurados obligatorios han ejercido su derecho de oposición a la ePA. La tasa varía según la aseguradora: en la AOK es del 4,3 %, en la Techniker Krankenkasse del 7 % y en la KKH del 10 %. Desde su lanzamiento en abril de 2025, las cifras de rechazo se han estabilizado.
¿Qué ocurre si un hospital no evita el descuento por digitalización?
El descuento se aplica a cada caso de facturación total o parcialmente hospitalario y puede alcanzar hasta el 2 % de los ingresos por caso. Para un hospital con 15 000 casos anuales y un ingreso medio por caso de 5 000 euros, esto supone hasta 1,5 millones de euros al año. A partir de finales de 2027, además, se verificarán tasas mínimas de utilización del 60 %.
¿Cómo se posiciona Alemania en la comparación internacional sobre la historia clínica electrónica?
En el Índice de Salud Digital de la Fundación Bertelsmann, Alemania ocupa el puesto 16 de los 17 países de la OCDE analizados. Estonia (puesto 1) cuenta con una cobertura del 99 % y una conexión del 100 % de los médicos desde hace más de una década. Dinamarca alcanza casi el 100 % en recetas electrónicas, con 1,7 millones de usuarios mensuales del portal nacional de salud.
¿Cuál es el potencial de ahorro de la ePA?
Según el McKinsey eHealth Monitor 2025, la ePA podría generar por sí sola un ahorro de unos 7 000 millones de euros, gracias a la reducción de pruebas diagnósticas duplicadas, una comunicación más eficiente entre proveedores de servicios y un acceso más rápido a los datos de los pacientes. McKinsey estima el potencial total de digitalización del sistema sanitario en 42 000 millones de euros anuales.
¿Es segura la ePA?
A finales de 2024, el Chaos Computer Club identificó posibles brechas teóricas que permitían el acceso no autorizado a historias clínicas ajenas; la Gematik solucionó este fallo antes del despliegue nacional. En febrero de 2026 se produjeron dos incidentes: una interrupción de ocho horas en la infraestructura telemática (TI) por un fallo en un centro de datos y un error en la AOK Baviera, donde se bloquearon por equivocación 6 400 historias clínicas. En ningún caso se perdieron datos, pero estos incidentes demuestran que la infraestructura aún está en fase de consolidación.
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Fuente de la imagen: Pexels / MART PRODUCTION (px:7089625)

