Tokenización de activos reales: la oportunidad europea
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La tokenización de activos del mundo real (RWA) se consideró durante mucho tiempo una promesa blockchain sin sustancia. En 2026, la situación es distinta. BlackRock, KKR y Siemens tokenizan bonos, fondos inmobiliarios y créditos de la cadena de suministro en Ethereum y Polygon. El mercado se ha triplicado en un año: de 5.500 millones a más de 18.000 millones de dólares estadounidenses. Boston Consulting Group prevé para 2030 unos 16 billones de dólares en activos tokenizados en todo el mundo. Europa desempeña un papel clave: Suiza, Liechtenstein y Luxemburgo han creado marcos regulatorios que atraen a inversores institucionales. La pregunta ya no es si el mercado de capitales europeo se digitalizará, sino a qué velocidad.
Lo esencial en breve
- El mercado se triplica en 12 meses: Los RWA tokenizados on-chain pasaron de 5.500 millones de USD (principios de 2025) a más de 18.000 millones de USD (RWA.xyz). Los bonos del Tesoro estadounidense dominan con 8.700 millones de USD (45 %).
- Previsión de BCG: 16 billones de USD hasta 2030: Boston Consulting Group y ADDX ven la tokenización como la siguiente fase evolutiva de los mercados de capitales. McKinsey calcula de forma más conservadora, con 2 billones.
- Europa como pionera regulatoria: Suiza (ley DLT), Liechtenstein (Blockchain Act) y Luxemburgo (ley de tokenización de 2023) han creado bases jurídicas que permiten la adopción institucional.
- El 53 % de los gestores de activos ya está activo: El private equity lidera la adopción. El 54 % de los inversores institucionales participa en la tokenización de RWA (BNY Mellon 2025).
- Liquidación en segundos en lugar de días: La liquidación basada en blockchain reduce los tiempos de settlement de T+2 a casi tiempo real y recorta los costes operativos hasta un 30 % (Deloitte).
Qué significa concretamente la tokenización
La tokenización traduce derechos de propiedad sobre activos reales -inmuebles, bonos, materias primas, obras de arte, infraestructura- en tokens digitales en una blockchain. Cada token representa una participación en el activo subyacente. Es programable, transferible y negociable en tiempo real.
La diferencia frente a los valores tradicionales: no hay custodia centralizada, no hay liquidación de varios días, no hay importes mínimos de inversión de millones. Un fondo inmobiliario tokenizado puede dividirse en participaciones de 100 euros. Un crédito corporativo puede distribuir intereses automáticamente mediante smart contracts.
Esto ya no es teoría. BlackRock lanzó con el fondo BUIDL el primer fondo tokenizado de bonos del Tesoro estadounidense en Ethereum, con más de 500 millones de dólares de volumen en pocos meses. Siemens emitió un bono de 60 millones de euros en Polygon. KKR tokeniza participaciones de private equity a través de Securitize.
Por qué Europa desempeña un papel clave
Mientras Estados Unidos domina el mercado de los bonos del Tesoro tokenizados, Europa ha creado las bases regulatorias que hacen posible la adopción institucional. Suiza aprobó en 2021 la Ley DLT, una de las primeras leyes del mundo que equipara jurídicamente los valores digitales. Liechtenstein fue incluso más allá con la Blockchain Act.
Luxemburgo, el mayor centro de fondos de Europa, aprobó en 2023 una ley de tokenización que regula la emisión y custodia de valores tokenizados. La consecuencia: cada vez más gestoras de fondos experimentan con participaciones tokenizadas, desde fondos inmobiliarios hasta deuda privada.
A escala de la UE, el Reglamento MiCA crea desde 2024 un marco uniforme para los criptoactivos. Para los security tokens, es decir, valores tokenizados, sigue aplicándose la regulación MiFID II. El Régimen piloto DLT de la UE permite a las infraestructuras de mercado negociar y liquidar valores tokenizados dentro de un sandbox regulatorio.
“La tokenización hace que los mercados de capitales sean más eficientes, transparentes y accesibles. No lo vemos como un experimento, sino como el futuro de la infraestructura financiera.”
— Larry Fink, CEO BlackRock (conferencia de inversores actual)
Las clases de activos: qué se tokeniza
Los bonos del Tesoro estadounidense dominan el sector RWA con una cuota de mercado del 45 por ciento; es lógico, porque la deuda pública está estandarizada, es muy líquida y resulta poco compleja desde el punto de vista regulatorio. Pero la diversificación aumenta:
● Crédito privado: El mayor segmento después de los bonos del Tesoro. Las empresas tokenizan derechos de crédito para hacerlos accesibles a un círculo más amplio de inversores. Las rentabilidades se sitúan entre el 8 y el 12 por ciento.
● Inmuebles: Los fondos inmobiliarios tokenizados permiten invertir desde 100 euros en lugar de desde 100.000 euros. En 2025, el volumen superó la marca de los 10.000 millones de dólares.
● Oro y materias primas: El oro tokenizado (Paxos Gold, Tether Gold) ofrece exposición a metales preciosos respaldada físicamente y sin costes de almacenamiento.
● Infraestructura y energía: Los proyectos de energías renovables se tokenizan para permitir la financiación colectiva de parques solares y eólicos.
Desafíos: liquidez, regulación, interoperabilidad
A pesar del crecimiento, persisten tres problemas centrales. Primero: la mayoría de los tokens RWA sufren de baja liquidez en los mercados secundarios. Quien compra una participación inmobiliaria tokenizada no siempre encuentra comprador cuando quiere vender.
Segundo: la fragmentación regulatoria entre países. Lo que en Suiza se considera un valor tokenizado puede recibir un tratamiento distinto en Alemania. La armonización de la UE avanza, pero aún no está completa.
Tercero: la interoperabilidad entre blockchains. Ethereum mantiene una cuota de mercado del 65 por ciento en los RWA, pero Solana, Polygon y Avalanche están creciendo. Sin puentes estandarizados entre las redes, existe el riesgo de un mercado fragmentado.
Lo que traerá 2026: del proyecto piloto al producto estándar
2026 marca la transición de los experimentos a los productos escalables. Los analistas prevén que el mercado podría superar la barrera de los 100.000 millones de dólares al cierre del año, impulsado por la demanda institucional de vías de liquidación más eficientes y mayor transparencia.
Para la región DACH, Deutsche Börse se convertirá en un actor clave: su plataforma digital de poscontratación D7 ya permite la emisión y custodia digitales de valores. La Autoridad Federal de Supervisión Financiera de Alemania (BaFin) aprobó en 2024 las primeras emisiones de criptoactivos negociables.
Los neobancos y las FinTechs serán decisivos como canales de distribución: Trade Republic, N26 y Revolut podrían integrar activos tokenizados directamente en sus apps y dar así acceso a millones de inversores minoristas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre un token y una acción?
Ambos representan participaciones de propiedad. Un token está registrado en una blockchain y es programable: puede distribuir dividendos automáticamente o ejecutar derechos de voto. Una acción se liquida a través de depositarios centrales de valores tradicionales (Clearstream, Euroclear).
¿La tokenización es legal en Alemania?
Sí. Desde la eWpG (Ley de Valores Electrónicos) de 2021, en Alemania pueden emitirse criptoactivos negociables. La BaFin regula y aprueba estas emisiones.
¿Puedo invertir como inversor particular en activos tokenizados?
Cada vez más, sí. Plataformas como Bitbond, Cashlink (Alemania) o Securitize ofrecen productos de inversión tokenizados. Los importes mínimos de inversión suelen ser mucho más bajos que en las alternativas tradicionales.
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